LA POLÍTICA SOCIAL: UNA LOCOMOTORA QUE NOS LLEVA AL ABISMO
Definitivamente tenemos que entender que los intereses de los que gobiernan al país no son los mismos intereses de la mayoría del pueblo colombiano.
Definitivamente los colombianos tenemos que entender que la Prosperidad democrática es para un puñado de empresario s y que al pueblo trabajador solo le corresponde las migajas que sobran del banquete. Definitivamente tenemos que entender que la confianza inversionista busca crear las condiciones para que los grandes empresarios del mundo lleguen al país usufructúen sus riquezas, arrasen con el medio, y exploten al pueblo trabajador. La premisa de que todo es mercancía, arrasa con cualquiera concepción de derecho y convierte a toda actividad en un negocio.
El resultado perverso de esta política lo estamos viviendo los colombianos con lo que está aconteciendo en la salud, los recursos que aportamos los colombianos que trabajamos para que fueran usados en el bienestar de todos, en vez de usarlos para brindar la mejor atención a las personas, fueron racionalizados al máximo para asegurar primero las ganancias, pero no contentos con eso, con esa visión mercantilista, aún parte de lo que quedaba se le hacía la trampa para desviarlo a otros menesteres o acumularlo en sus cuentas y después, con lo que sobraba se miraba que se le podía ofrecer a los pacientes, creándose los ya lamentables paseos de la muerte o la tutelitis para lograr que atendieran al paciente. Pero en la tozudez de esa visión política el gobierno ahora pretende hacernos creer que el asunto se soluciona dándoles más plata a los comerciantes de la salud para que el negocio no quiebre, habrase visto mayor desfachatez, se guardan la plática del negocio y ahora le damos más.
Lo que viene sucediendo en los otros campos de la política social no es diferente a lo que acontece en salud, nos han hecho creer el cuento de que todo hay que comprarlo de tal manera que usted recibe según lo que pague, aquí no cabe el concepto de equidad y menos el de derecho y lo más grave es que muchos colombianos se lo creen.
En educación la política que tratan de implementar no es diferente, para eso se nombro como ministra del ramo a una persona que sabe cómo se montan y se manejan los negocios. Ya vimos como el año pasado a través de la reforma de la ley 30 trató de entregarle las Universidades al sector financiero y si no es por la férrea resistencia de los estudiantes hoy estarían frotándose las manos del excelente negocio alcanzado a costa de las expectativas y necesidades de educación de los jóvenes. Sin embargo transcurrido un año después del levantamiento del paro de los estudiantes universitarios el gobierno no muestra voluntad política para sentarse a discutir con ellos y el resto de la comunidad académica la reforma de la educación que el país necesita para superar la crisis que vive el sector y muestra más bien una actitud dilatoria y despectiva hacia las propuestas del sector. Pero tan grave como lo anterior vemos como en vez de asumir una verdadera reforma estructural del sistema lanza propuestas, que no se cómo calificarla, como la de entregarle doscientos mil pesos a los jóvenes que estudien carreras técnicas o tecnológicas, cualquier comentario sobra, siguen tirándole migajas al pueblo para tenerlo contento.
En educación básica y media se sigue la misma política, a nivel nacional avanzan los convenios, se pretende aumentar la cobertura hacinando a los estudiante en las aulas e incrementado la jornada y la carga laboral de los y las docentes y con el sofisma de la meritocracía se pretende, a través de las evaluaciones externas a la escuela, controlar toda la actividad escolar y docente y así mismo restringir la inversión. Mientras tanto la calidad del servicio de salud de los docentes se deteriora cada día más y el trámite, el pago y la atención en el fondo prestacional es cada vez mas torturoso e ineficaz.
A las exigencias de FECODE de que se cumpla lo acordado del pliego la actitud del ministerio raya en la displicencia y el irrespeto hacia al magisterio. FECODE reitera la solicitud de la derogatoria de la Directiva Ministerial 02 de 2012 y el ministerio insiste en su aplicación, en materia de capacitación docente el ministerio manifiesta que han capacitado 69.000 docentes y directivos docentes, FECODE manifiesta que este e es un tema que no tiene ningún acompañamiento por parte de los sindicatos regionales de FECODE, en su aplicación no se tiene en cuenta a los Comités Territoriales de Capacitación Docente desconociendo lo acordado; en lo referente a salud del magisterio y riesgos profesionales el MEN no comparte la propuesta de la Federación en relación con la apropiación de recursos para garantizar la sostenibilidad financiera de los actuales contratos, si bien están de acuerdo con los términos de referencia para implementar las auditorías médicas externas; FECODE rechaza la actitud del gobierno al desconocer el estudio del CID-UNAL que evidencia el recorte de los recursos para cumplir con la atención integral de la salud del magisterio y sus familias; por tal razón se ratifica la postura que los dos temas deben ser resueltos de manera integral por parte del gobierno para garantizar este derecho fundamental. Esta es una muestra de la actitud del gobierno hacia al magisterio, por eso los maestros bogotanos debemos aprovechar la campaña electoral de la ADE para profundizar en el conocimiento y análisis de la crisis que enfrentamos y prepararnos para realizar acciones contundentes después de este proceso. Si bien al interior de magisterio tenemos contradictores en la forma de enfrentar la problemática que nos aquejan, lo cual es positivo si sabemos resolverlas sin afectar la organización, no podemos perder de vista que los enemigos del magisterio están por fuera de la organización y a ellos tenemos que enfrentarnos unidos. La invitación es para que sigamos fortaleciendo nuestro sindicato, enfrentemos las políticas que pretenden seguir arrebatándonos los derechos del magisterio y acabar con la carrera docente.