Mensaje de Opinión por el profesor Miguel Ángel Pardo 7 de mayo de 2017

El profesor Miguel Ángel Pardo, Fiscal de la ADE, nos regala su mensaje de opinión. Escuchemos:

¡TODOS AL PARO Y A DEFENER PROCESO REVOCATORIO!

Tanto la semana que término como la que empieza son decisivas para el movimiento obrero, sindical, político y social. El desprecio del gobierno nacional y distrital ante los pliegos de peticiones de los trabajadores del Estado, el magisterio y la comunidad educativa, desbordó cualquier límite de mezquindad neoliberal – ya de por si rapaz-  obliga a una contundente respuesta que debe traducirse en un Paro Nacional. La ADE ya hizo lo que le corresponde, al aprobar el paro distrital indefinido en la Asamblea de Delegados realizada el jueves pasado. Aspiramos a que la Junta Nacional de FECODE y la reunión de sindicatos de trabajadores estatales, convocada para el próximo lunes 8 de mayo hagan lo propio.  

Se trata de sincronizar todos los pleitos en una gran batalla distrital y nacional que convierta el Paro en un eficaz y poderoso instrumento de lucha para lograr los objetivos prioritarios.

Aunque hemos hecho registro permanente de las mesas de negociaciones a diferente nivel, no sobra reiterar que la figura de la bicicleta estática es la que sintetiza lo que allí ocurre.

En el plano distrital, la delegación de la Alcaldía Mayor y de la Secretaria de Educación, vulnera conscientemente los derechos niños y jóvenes a someterlos a 10 horas fuera de sus casas sin alimentación apropiada y cada vez en horrorosas e indignas condiciones. La SED reconoce que tardarían hasta el segundo semestre de este año para alcanzar un contenido alimenticio aceptable, meta que dudamos mucho se cumpla dado que andan de un plan de contingencia a otro desde hace un año, pero cada vez más deplorables. Sin contar que no existen sitios apropiados para consumir los alimentos.  Aun así, no suspenden la mal llamada jornada única, prefieren generar problemas de salud en edades tempranas y arrastrar al terreno de lo indecible a la comunidad educativa, antes que ceder en su meta de pasar de 8% a 64% de colegios en jornada única o extendida sin condiciones.

En el terreno laboral, a falta del necesario aumento de planta de personal, no solamente la SED se niega a respetar las normas sino que avala una ilegal e inaceptable refeudalización de las relaciones trabajo con aumento de la jornada o la disposición laboral a 10 horas, la asignación académica y la multiplicación de funciones, llevando a directivos, docentes y a docentes orientadores a una sobre carga laboral sin límites con los consecuentes estragos en la salud, hoy ampliamente deteriorada como lo sustenta la aterradora cifra de  40.444 incapacidades médicas en 2016, en la región 2, de la cual el Distrito Capital representa el 55% del Magisterio.   

Y, tras de cotudos con paperas, con una “amenazadera” amparada desde la SED y ejecutada en las localidades, pretenden que estudiantes y educadores les salgamos a deber, que no chistemos, que renunciemos a los derechos, a la autonomía, a la democracia escolar, a la libertad de cátedra y expresión, a nuestra condición de pedagogos y académicos, en virtud de la cual, determinamos el rumbo académico de los colegios como lo establece la Ley General de Educación. A colmos se ha llegado, como  negar la hora del  almuerzo de los educadores, poner a rotar niños de primero primaria en diversidad de salones y sentarlos a comer frio en cualquier rincón; incluso “aplazar” el momento del sueño de los infantes o acabar a la fuerza los laboratorios y aulas de informática, todo porque no cuadran los horarios con los espacios y, obviamente, no coinciden porque tampoco está proyectada la infraestructura necesaria, luego el hacinamiento, la fusión de cursos y el desconocimiento a las normas técnicas de construcción escolar se intenta elevar a  la categoría de ley, mientras se corea cínicamente los lemas de Bogotá para Todos de Peñalosa y Colombia la más educada de Santos!.

No aceptamos más el deterioro de los ambientes escolares, ni el autoritarismo que oculta la falta de liderazgo académico y de presupuesto estatal y adecuado, ni la regresiva política educativa que con “sangre entra” al imponer una mal llamada jornada “única” o extendida, sin sustento pedagógico, a costa del bienestar escolar, la sobre carga laboral y la salud del Magisterio. Todo dizque en nombre de los niños, a quienes se les suprimió el pre jardín en los colegios oficiales de Bogotá. ¿Cuántos derechos humanos, fundamentales, económicos, culturales y sociales se están vulnerando? ¡Basta ya!

Y, por si fuera poco, el Gobierno nacional nos insulta con un ajuste salarial del 0.15% más IPC porque, según el Ministerio de Hacienda, no hay plata, pero sabemos que de lo que se trata es que los trabajadores paguemos el escandaloso desfalco de REFICAR y otros robos, en los cuales está implicada la élite del establecimiento. Mientras que nuevos y viejos empresarios pujan por hacerse al control de la billonaria contratación en manos de la Fiduprevisora, poniendo en riesgo la existencia del FOMAG como lo hicieron con el sistema general de salud, el ISS y la red hospitalaria pública con el propósito adicional de que el Estado deje de responder por nuestro derecho a la salud digna y oportuna, como también, con su responsabilidad en pensiones y cesantías. A la vez que se niega a modificar favorablemente la calificación para imponer miserables pensiones de invalidez y niega el reconocimiento de primas, bonificaciones e intereses de cesantías a docentes incapacitados por enfermedad.

Y éste listado de agresiones a la educación y al trabajo en condiciones dignas, lo completa el Ministerio de Educación con la provisionalidad permanente y el desconocimiento a las especialidades en el decreto 490 de 2016;  el empeoramiento en las condiciones de la carrera docente, especialmente en los ascensos y reubicaciones, a través del decreto 915 del mismo año, normas que el Gobierno se niega a derogar junto con el decreto 501 emitido el año pasado, que establece la mal llamada jornada única.

Nos motiva al paro el derecho a la educación, a la escuela, al trabajo, a la salud conexo con la vida y a nuestra dignidad. Tenemos los argumentos y la capacidad de movilización fortalecida con la unidad. Asumamos la tarea con grandeza y decisión. 

Finalmente, como le hemos denunciado oportunamente, los partidos del establecimiento buscan que el Consejo Nacional Electoral (CNE), de un golpe de mano e impida el proceso revocatorio en la capital del país, vulnerando la Constitución Nacional. Nos referimos a Colombia, no a Venezuela en donde según la gran prensa ocurren todos los males contra la democracia. Razón por la cual, el Comité Unidos Revocamos a Peñalosa, decidió radicar 700.198 firmas el pasado 2 de mayo, recolectadas gracias al arduo trabajo colectivo, como también, procedió a denunciar la burla a la participación ciudadana que ahora parece agenciar el propio CNE y convocar a una gran marcha de antorchas el próximo martes 9 de mayo, a partir de las 5 pm en el Planetario Distrital. Mi firma se respeta.

¡Tanto con el paro como con la revocatoria, una vez más, actuaremos en legítima defensa!

 

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